"Hay personas que llenan huecos en tu vida que no sabías que existían"

sábado, 29 de enero de 2011

Intimidad, Derecho Al Descanso Y Respeto Por Los Demás

La razón de éste título es que estoy un poco harta de los vecinos. Es lo que tiene vivir en un bloque de 5 pisos con 4 viviendas por planta. Lo curioso del caso es que, o mi família es muy silenciosa, o el resto de vecinos son demasiado escandalosos. Me explico:

Cada mañana, alrededor de las 8, oigo cómo los vecinos de al lado (son moros, no sé de dónde exactamente) levantan la persiana del comedor (que da a mi dormitorio) y empiezan a arrastrar los muebles y golpear lo que sea contra la pared (sobre mi cabeza).

Sobre la misma hora, los vecinos de arriba (moros también, tampoco sé de donde), también suben la persiana (en este caso del dormitorio) y también arrastran los muebles.

A la misma hora, los niños del piso de abajo (cubanos) empiezan a levantarse. Como todo el mundo sabe, hacer que los niños se levanten, se vistan y se aseen, es una tarea complicada. Por lo visto estos niños no pueden levantarse de la cama sin que sus padres les hayan dado la orden expresa de hacerlo (os lo juro). Ya pueden ser las 8:59h del lunes y estar con la vejiga a reventar, que si sus padres no les dicen "levántate de la cama", los niños no se mueven. Eso sí, arman una escandalera que parece que haya 40 niños en vez de 2...

A lo que iba...Todo esto a la vez, antes de las 9 de la mañana. De lunes a domingo.

Tengo la desgracia de estar en paro, lo que hace que me pase mucho tiempo en casa, concretamente en mi cuarto. Hay tramos horarios en los que se disfruta del silencio, tanto del que hay en casa como (sobre todo) del que hay en la de los vecinos. Pero hay otros momentos en los que oigo más lo que hacen los vecinos que lo que ocurre en mi propia casa. Por ejemplo: la tele. Oigo PERFECTAMENTE la tele y la conversación de los vecinos de al lado, tanto de día como de noche (si no fuera por el idioma, podría ahorrarme un dinerillo en electricidad y sacarme unas perrillas vendiendo mi tele). En cambio apenas oigo la del salón de mi casa, situado frente a mi dormitorio. Mi duda es ¿están tan sordos o su cultura les obliga a tener la tele tan alta para que les impida a los demás hacer vida normal e incluso dormir antes de las 3 de la mañana?

Porque ésa es otra. Durante el pasado verano, tuve la suerte de trabajar. Tenía que levantarme a las 5'30 para empezar a trabajar a las 7. Hacía turno partido y acababa a las 22h, llegando a casa casi a las 23h por lo que me iba a dormir casi a medianoche, lo que me dejaba apenas 5 horas de sueño. Fui a pedirles amablemente que bajaran el volumen de la tele y de su voz para poder dormir casi cada noche durante 6 meses ¿Crees que me hicieron caso?

No es que tenga algo en contra de los inmigrantes (en el 5º 1º vive una família de moros (tampoco sé de donde son) que son unas bellísimas personas, muy educadas, incluso les he echo de canguro alguna vez). Lo que pasa es que éstas personas en concreto de las que hablo no saben comportarse y no tienen respeto por los demás.


Estoy harta:
- de las vecinas cotillas,
- de l@s vecin@s toca-huevos que no hacen más que j*derte intencionadamente,
- de los que te cierran la puerta del ascensor en las narices,
- de los que creen que su perro tiene más derecho que tu a usar el ascensor (al que deja un pestazo insoportable que hace que no se suba nadie en la próxima hora),
- del volumen excesivo de decibelios tanto en la televisión como en las conversaciones a partir de las 22h.,
- del "mamá quiero agua" a gritos tropecientas mil veces durante 40 minutos a partir de las 23h. cada noche,
- de los ladridos y aullidos del perro del 5º a altas horas de la madrugada,
- del suelo encharcado cada vez que la del 2º4ª  "friega",
- de los portazos del vecino de al lado,
- de que dejen la puerta del portal de par en par todo el santo día (y la noche, por supuesto),
 - y de tantas otras cosas que se me haría demasiado largo...

¡Cómo echo de menos la casa del pueblo! Con sus muros de un palmo de grosor, donde tenían que venir a buscarte al cuarto porque no les oía cuando me llamaban...

Como leí por ahí, es muy triste estar en tu casa y estornudar y que el vecino, estando en la suya, te diga: "¡Salud!

Dicen por ahí, "es su cultura y hay que respetarla". Pero ¿quién respeta la mía?

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