"Hay personas que llenan huecos en tu vida que no sabías que existían"

miércoles, 27 de enero de 2010

Níniel y Túrin

Túrin es un personaje ficticio del legendarium de Tolkien, protagonista de la novela Los hijos de Húrin, aunque su historia también aparece resumida en El Silmarillion y en los Cuentos inconclusos, además de en algún libro de La Historia de la Tierra Media.

Era un Adan, hijo de Húrin y Morwen y hermano de Urwen y Nienor (También conocida como Níniel).

Túrin nació en la tierra de Dor-Lómin en el año 464 de la Primera Edad del Sol. Cuando aún era pequeño, Morgoth envió una peste desde Angband y Túrin cayó enfermo. Tras su recuperación descubrió que su hermana Urwen (también llamada Lalaith), había muerto a causa de la peste y desde ese mismo día Túrin odió profundamente a Morgoth.

Poco después su padre se marchó a luchar a la Nírnaeth Arnoediad, la quinta de las Batallas de Beleriand, dejando a Morwen embarazada de nuevo. Húrin fue capturado en batalla por los servidores de Morgoth y cuando llegó la noticia, el Rey Thingol de Doriath ofreció protección a Túrin y a su madre. Así, Túrin partió hacia Doriath antes del nacimiento de su hermana menor y sin su madre, pues Morwen era orgullosa y prefería quedarse en Dor-Lómin y proteger su casa.

En Doriath, Túrin fue educado en la corte de Thingol y Melian y ahí aprendió a ser guerrero. Trabó una amistad muy estrecha con Beleg Cuthalion y también con Mablung, capitán del rey. Sin embargo, llegó un momento en que Túrin quiso irse y el rey y la reina no lo dejaron. Sin embargo, tuvo problemas con Saeros, un noble elfo que le envidiaba por ser el hijo adoptivo de Thingol, y después de insultar y enfrentarse en un duelo (poco justo) que Túrin ganó, resultó muerto por un accidente. Túrin creyó que no se le haría un juicio justo y huyó.

Se internó en Beleriand oriental, donde las tierras ya no eran muy seguras desde la derrota en la Nírnaeth Arnoediad y se convirtió en un criminal al frente de un grupo de hombres. Se hacía llamar a sí mismo "Gorthol", de forma que su fama llegó a oídos de Thingol pero no supo de quién se trataba. Terminaron refugiándose en Amon Rûdh, la guarida de Mîm el enano mezquino. Ahí lo encontró Beleg, que fue enviado por Thingol a buscarlo, portando la espada negra Anglachel. Mîm traicionó a la banda de Túrin y este fue capturado por orcos que lo transportaron a Angband. Pero Beleg los persiguió y en el camino rescató a Gwindor, un elfo de Nargothrond que había sido capturado en la Nírnaeth Arnoediad. Juntos rescataron a Túrin, pero este, por las torturas de los orcos, no vio cuando todo sucedió y confundido tomó la espada de Beleg y mató a su amigo.

Gwindor llevó a Túrin a Nargothrond y ahí se dio a sí mismo el nombre de "Agaerwen hijo de Úmarth". Se enamoró de Finduilas de Nargothrond, hija del rey Orodreth y ella se enamoró de él, aunque desde antes Finduilas y Gwindor habían tenido un compromiso, y Finduilas le dio el nombre de Thurin el Secreto. En Nargothrond, Túrin se convirtió en el capitán de las fuerzas del rey, reforjó la espada de Beleg a la que hizo llamar Gurthang y se hizo llamar desde entonces "Mormegil". Su fama volvió a llegar hasta Doriath, pero tampoco se le reconoció con ese nombre. En Doriath, hacía tiempo que Morwen y la hermana de Túrin, Nienor, vivían ya, pero no supieron qué sería de Túrin.

En Nargothrond, Túrin promovió convertir al reino, de una ciudad escondida en las grutas, en un glorioso reino que le hiciera frente a las fuerzas de Morgoth. Esto iba en contra incluso de los deseos de Ulmo que había aconsejado a Finrod fundar el reino años atrás, y aunque dos mensajeros llegaron a la ciudad para advertir contra esto, no se les hizo caso y ganó el orgullo de Túrin.

De esta forma, Nargothrond fue hecha visible a Morgoth, y de ahí todo se desencadenó en la caída de Nargothrond, donde Túrin fue hechizado por el dragón Glaurung y Finduilas fue hecha prisionera. Por las palabras de Glaurung, Túrin no fue a rescatarla, sino que se dirigió a Dor-Lómin a buscar a su madre y hermana, a quienes ya no encontró. De regreso a Beleriand, se encontró con que Finduilas había sido asesinada y los hombres de la Casa de Haleth, que vivían en el bosque de Brethil, la rescataron y la sepultaron en Haudh-en-Elleth, «El túmulo de la doncella elfo».

Túrin se integró entonces con los hombres de Brethil y se hizo llamar "Turambar". Mientras tanto, a Doriath llegaron noticias de la caída de Nargothrond y de que la identidad de Mormegil no era otra sino la de Túrin.

Enterada de que su hermano vivía en Brethil, desesperada Nienor salió a buscarlo, luego de que su madre hiciera lo mismo, en contra de los consejos de Melian, disfrazada de soldado de Thingol. Pero cuando llegó a Amon Ethir fue descubierta por Mablung quien le ordenó volver, a lo que ella se negó. Entonces el dragón Glaurung, enterado de todos los movimientos lanzó una terrible neblina que los separó y encontrando sola a Niënor, la hechizó con un hechizo que la hizo olvidar de todo su pasado. Huyó luego a los bosques hasta que agotada se tendió en la tumba de Finduilas en donde fue encontrada por Túrin quien la llamó Níniel, la «doncella de las lágrimas», puesto que al preguntarle éste su nombre prorrumpió en llanto porque no se acordaba.

Enfermó gravemente y se recuperó gracias a la ayuda de Brandir, el Señor del Pueblo de Haleth. Se enamoró de Túrin pero no se casó inmediatamente porque cuando le dijeron de quien se trataba, si bien no recordaba su propio pasado, una sombra de duda cruzó su corazón; pero luego de tres años y por la promesa de su amado de no ir a la guerra se casó con él en su morada en Brethil. Ambos se enamoraron sin saber su identidad, se casaron y concibieron un hijo.

Sin embargo, Glaurung se enteró del paradero de Túrin y fue a Brethil. Entonces Túrin se enfrentó a él y le dio el golpe de gracia, dejando a Túrin desmayado, pues el veneno de Glaurung le bañó la mano con la que recuperó la espada Gurthang. Níniel se acercó y mientras Túrin estaba desmayado, Glaurung despertó y con su último aliento deshizo el hechizo de Nienor, con lo que ella reconoció a su hermano y todo lo que había hecho, y aterrorizada se lanzó a las cataratas del río Teiglin, donde murió con el hijo que había concebido con Túrin en su vientre. Túrin se despertó y Brandir, el líder de los hombres de Brethil, que había escuchado todo y que estaba también enamorado de Nienor, le reveló a Túrin lo que sucedió. Entonces Túrin mató al hombre y huyó, pero fue encontrado por el capitán de Thingol, Mablung. Entonces Túrin regresó corriendo a las cataratas del Teiglin e inmediatamente se suicidó lanzándose sobre su propia espada.

Nuestra historia no es ni por asomo tan dramática como la de los personajes de Tolkien. Nos pareció acertado elegir el nombre de Túrin por ser el enamorado de Níniel.

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