"Hay personas que llenan huecos en tu vida que no sabías que existían"

miércoles, 3 de junio de 2009

De Torpezas

Soy torpe. Tengo que reconocerlo. O eso o que soy gafe. No se que es peor.

Hacía bastante tiempo que estaba en paro. El miércoles pasado, 27 de mayo, empecé a trabajar. Es un contrato de suplencias de verano. El primer contrato seria hasta el 15 de junio. Empecé con pocas horitas la primera semana. En la segunda, me pusieron 2 más. Media jornada.

Hasta hoy todo iba bien. No he tenido problemas con los usuarios o sus familiares, ni he tenido incidencias, salvo una señora el lunes por la tarde, que se encontraba mal y fue derivada a urgencias.

Hoy me llamaron de la residencia para recoger mi contrato. Al salir, tropecé con el bordillo y me torcí el tobillo. Vi las estrellas, los planetas y todas las constelaciones habidas y por haber. Llegué a casa cojeando, dejé mis trastos y, siguiendo el consejo de un buen amigo, fui a que me visitara un médico (¿había dicho ya que también soy terca como una mula?).

Diagnóstico: esguince de tobillo izquierdo. Tratamiento: reposo, antiinflamatorios y vendaje compresivo. Baja laboral. Próxima visita en 7 días.

Llamé a mi coordinadora y le expuse el caso. Dijo que como había sido al salir del trabajo, se consideraba accidente laboral, con lo que la baja de mi médico de cabecera no era válida y debía ir a la resi a por un certificado y hacerme visitar por un médico de la Mupa. Después de hacerme radiografías, su diagnóstico es el mismo: Esguince de calcaneoperoneo (Ligamento). Reposo, antiinflamatorios, vendaje compresivo, baja laboral, visita en 7 días.

Hay personas que buscan motivos (reales o imaginarios) para cogerse la baja. Yo llevo apenas 1 semana trabajando y me veo obligada a cogerla. Si llego a planearlo, no me sale.

2 Comentarios:

Mac Dubh dijo...

Precisamente lo tuyo es baja y lo otro son"cuentos"

Niniel dijo...

Existen verdaderos artistas de la baja laboral. Empalman la vuelta de vacaciones con una baja de 6 meses por depresión. vuelven a trabajar durante una semana y, misteriosamente, recaen en la depresión: otros 6 meses de baja...

Yo no soy cuentista. Quien me conoce, lo sabe. Es más, me cuesta estarme quieta estos días. Y la baja me desanima muchísimo.