"Hay personas que llenan huecos en tu vida que no sabías que existían"

jueves, 21 de mayo de 2009

Lanzarote (Parque Nacional de Timanfaya y Jardín de Cactus)

Como ya comenté por encima el Parque, hoy explicaré un poco de historia de la isla.

Los primeros habitantes de Lanzarote fueron llamados "majos" y llegaron a la Isla durante el transcurso del último milenio a. C. Probablemente, llegaron desde la Costa Africana, en primitivas embarcaciones empujadas por el viento. Posteriormente, tras la introducción del conejo, los lanzaroteños intercambiaban sus pieles por lo que se les conoce como "conejeros". Su procedencia exacta continua siendo un misterio, aunque tras los estudios realizados sobre su lengua, costumbres y rasgos físicos se encuentra una gran semejanza con los pueblos bereberes del Norte de África.

En el S. XIV un navegante genovés, Lancelotto Mallocello arribó a las costas de Lanzarote donde residió durante dos décadas dándole posteriormente a la isla el nombre por derivación del suyo ( Lancelotto- Lanzarote).

Caravana de camellos.

La conquista de Lanzarote, según las crónicas comienza con el desembarco del normando Jean de Bethencourten en la costa del Rubicón, al sur de la isla en el año 1402. Hasta los años 60 de nuestro siglo, los medios de vida de los lanzaroteños se han basado en la agricultura, la pesca y la ganadería caprina. Fue a partir de este momento cuando surgió una nueva fuente de ingresos: el turismo.

Con la mejora de los medios de comunicación y gracias a las condiciones climáticas de la isla, se ha producido un boom turístico que ha sido uno de los principales factores de alteración del paisaje, ya que esta masificación de visitantes originó un incremento del desarrollo urbanístico y de las infraestructuras en detrimento de los recursos tradicionales. Lanzarote ofrecía al visitante un clima suave, playas, servicios de calidad y un patrimonio natural insólito. El máximo exponente de este extraordinario paisaje volcánico lo constituían las "Montañas del Fuego", donde la administración insular consciente de que era uno de los lugares mas atrayentes de la isla realizó una adecuación encaminada a su conservación y explotación turística.

Vistas de los alrededores del Parque.

La necesidad de proteger un área de características paisajísticas y ecológicas de valor tan excepcional llevó a declarar Timanfaya como Parque Nacional mediante Decreto el 9 de agosto de 1974 y fue reclasificado por Ley en 1981. Posteriormente, la administración autonómica ante una situación que exigía unas medidas que garantizaran la conservación del medio natural, inició una política proteccionista que llevó a la declaración en 1987 de la Ley de Espacios Naturales Protegidos que fue complementada en 1994 por la Ley de Espacios Naturales de Canarias. Este marco jurídico establece un régimen de protección a los espacios naturales más sobresalientes que han sido clasificados en diferentes categorías de protección.

Como órgano colaborador en la gestión se creó el Patronato del Parque en el que están representados todos los sectores involucrados (Administración General del Estado, Cabildo, Comunidad Autónoma, Ayuntamientos, Universidades, y Asociaciones conservacionistas, etc.).


Cráter Volcánico.

Erupciones en la Isla de Lanzarote:

Pero el hecho que destaca históricamente es el de las erupciones acaecidas entre los años 1730 y 1736, que afectaron a una cuarta parte de la superficie de la Isla. Existen numerosos documentos históricos que cuentan los procesos eruptivos y que dieron lugar a lo que actualmente conocemos como Parque Nacional de Timanfaya. El más conocido es el manuscrito del cura Párroco de Yaiza, Don Andrés Lorenzo Curbelo, que relata los acontecimientos desde el comienzo de la erupción hasta que la población de la zona emigró entre 1731 y 1732, ante los continuados procesos volcánicos que se sucedieron.

Hierbas que se incendian con el calor proviniente del interior del volcán.

El relato continúa con la descripción de la catástrofe. Los científicos han estimado que el volumen de lava pudo alcanzar un 1 Km3 (=1000 millones de m3) y modificó por completo la antigua morfología de la isla.

Era curioso ver las tierras oscuras, con esos muros semicirculares donde se cultivaban higueras o vides. Hubo una pequeña cata de vinos durante la excursión. Me llevé 3 botellas.

En el siglo XIX se producen nuevas erupciones, de las que también existen documentos escritos de testigos presenciales. Entre ellas destaca la del cura de San Bartolomé, don Baltasar Perdomo, en el que explica la actividad de los tres volcanes que surgieron: Tao, Volcán Nuevo del Fuego y Tinguatón. Los procesos eruptivos comenzaron el 31 de Julio de 1824, en el volcán de Tao. Le siguió el volcán Nuevo del Fuego (también llamado Chinero), el único representante de esta fase eruptiva situado dentro de lo que hoy es el Parque Nacional de Timanfaya, con una erupción al parecer muy violenta. Por último, el volcán de Tinguatón hizo erupción un anochecer. La actividad volcánica cesó hacia el 25 de octubre de ese mismo año.

Después de todos estos sucesos, los volcanes de Lanzarote han entrado en un período de calma, dejando su huella e impidiendo la habitabilidad de toda esta zona.


Rótulo de la entrada al parque.

Una curiosidad personal: hubo una temporada en la que pensé en tatuarme el diablillo. Luego me lo pensé mejor...

El Jardín de Cactus fue la última obra de César Manrique en Lanzarote. Se encuentra a las afueras del pueblo de Guatiza en la carretera hacia Mala (Municipio de Teguise), muy fácil de identificar ya que una escultura de Manrique de 8 mts. de altura semejante a un cactus, indica la presencia del Jardín. Este jardín botánico de 5.000 mts2 acoge cerca de diez mil ejemplares de cactus de más de mil especies distintas, originarias de América, Madagascar y Canarias, que fueron reunidas por Estanislao González Ferrer, experto en botánica.


Escultura de Jorge Manrique a la entrada del Jardín de Cactus.

El Jardín fue construido sobre una cantera de extracción de ceniza volcánica, material llamado "rofe" o "picón" por los campesinos lanzaroteños y que utilizan para cubrir los cultivos y de esta forma mantener la humedad nocturna, muy necesaria debido a la escasez de agua.


Puerta de entrada al Jardín.

La obra arquitectónica está construida en piedra y en formación de terrazas, muy semejante a un anfiteatro romano, destacan el pórtico de entrada, la tienda y el bar-cafetería, construidos con piedras basálticas labradas a mano. El espacio lo vigila un molino de viento muy bien restaurado por Manrique en 1973.


M. en la puerta del molino.

El recorrido puede realizarlo libremente, existen distintos itinerarios que lo guiarán, podrá observar la extraña belleza de los cactus y algunos en floración que son una maravilla, también existe un estanque con peces en el que puede tomar un descanso. Antes de finalizar debe ingresar al molino de viento, desde el cual se divisa una amplia panorámica del paisaje volcánico que rodea el jardín, excelente lugar para una fotografía.


Panorámica del jardín. Pueden apreciarse multitud de especies diferentes.

Espero que os guste. Otro día, más.

4 Comentarios:

Mac Dubh dijo...

Muy interesante, desconocía la etimología del nombre de Lanzarote y jamás me había planteado su origen por supuesto... Gracias por ilustrarnos, besos cielo

Niniel dijo...

A vosotros por leerme.

Adrian dijo...

Que fotos más bonitas de tu viaje a Lanzarote, que envidia. Ya me he puesto a planificar un nuevo viaje a la zona de Lanzarote y he mirado las fotos y recomendaciones de miles de viajeros en Curiodades y Turismo del Parque Nacional del Timanfaya. Saludos

Niniel dijo...

Lanzarote me encantó. Quiero volver más adelante y recordar lugares visitados y ver otros que quedaron por ver.

Gracias por visitar mi blog, Adrián. Sé bienvenido y vuelve cuando quieras.

Besos.