"Hay personas que llenan huecos en tu vida que no sabías que existían"

viernes, 7 de noviembre de 2008

CARTA A UNA ENFERMERA

En 1984, la Society of Geriatric Nursering del Royal College of Nursering, instituyó un Premio al mejor ensayo sobre Enfermería. Rosemary Mills, Supervisora de la Residencia Balgoman en Kent lo ganó, con el texto que se publicó en "Noticias de Enfermería". Vol. 43 Pag. 29, 1985, Liga de Sociedades de Cruz Roja. Con las 100 libras dio una fiesta para sus pacientes

"RUEGO APASIONADO A UNA FUTURA ENFERMERA"

"Permitidme en primer lugar que me presente, me llamo Rosemary Mills y, como vosotras soy enfermera. El año 2010 cumpliré 70 años y es probable que sea una de vuestras pacientes. Como quizás entonces existael riesgo de que ya no podré expresarle mis deseos, aprovecharé para decirle ahora cómo me gustaría que me cuidaran si tuviera que estar en larga estada en una unidad de geriatría.

En primer lugar quisiera preservar mi identidad. Soy la Sra Rosemary Mills y así deseo que me llamen. No quiero que se refieran a mi como "la abuela" o "Rose" o "la Sra. de la cama 9". Respondo al nombre que me resulta más familiar, el mío, Sra. Rosemary Mills.

Una de las cosas más importantes para mí es la independencia. ¿Podré tener una habitación individual? Probablemente no, pero en todo caso, enfermeras, ¿querréis tener cuidado de que las cortinas estén siempre corridas cuando vayan a lavarme o vestirme?

Si tienen que lavarme, ¿querrán asegurarsede que el agua esté caliente y no tibia? No soporto lavarme con agua fría y mucho menos lo soportaré cuando sea anciana. Tened cuidado en secarme bien, por favor, ya que nada resulta tan desagradable como estar seco a medias. Si tiene que bañarme, quisiera que se respetara lo más posible mi intimidad y mi dignidad. Tened la amabilidad de calentar la toalla del baño, os lo agradecería mucho. Como enfermera siempre he tenido mucho cuidado con las uñas, confío en que seguirán manteniéndose cortas y limpias; además, probablemente tendré la necesidad de que un podólogo se cuide de mis pies cada dos o tres semanas.

Si soy incapaz de vestirme sola, confío que la enfermera que se ocupe de mí, se esfuerce en velar por mi apariencia. Me gustaría que se prestara atención en combinar jerseys y blusas con mis faldas, mis chaquetas con mis vestidos. Que no se me pongan medias viejas o pantys con carreras, que no permitan que la combinación cuelgue por debajo del vestido y, ¡por Dios! que no me hagan un nudo en las medias por debajo de las rodillas. Una vez vestida, ¿me podrán peinar? ¡Ah!, confío con seguridad, que no olvidarán lavarme los dientes.

Me gustaría ir una vez por semana a la peluquería, pero no se les ocurra ponerme lazos de colores en los cabellos.

Alguna vez iré al salón: ¡si al menos pudiéramos estar tranquilos allí! Estoy segura que no es necesario dejar el televisor encendido todo el dia, sin preocuparse de si alguien lo está mirando...

Si hay libros cerca d mi, fijaros si tengo mis gafas o no me será posible leerlos.

Si durante las comidas soy incapaz de cortar los alimentos, deseo que lo hagan por mi. Si es necesario, no veo inconvenientte en comer con una cuchara, pero en ese caso, sírvanme en un plato hondo y no en uno llano para no tener que luchar un largo rato antes de atrapar un trozo que resbala. ¿Podré disponer de servilleta? Una de papel me será suficiente, no hace falta que me pongan un babero...

No manifiesten nerviosismo o enojo si vomito el te, o impaciencia porque soy lenta y no intenten darme la comida a cucharadas antes de estar seguras de que yo no tengo la fuerza para alimentarme por mí misma.

Si fuera incontinente, ¿podrían seguir tratándome como a un ser humano? Abstenerse de fruncir la nariz de asco al descubrir que mi cama está mojada cuando levantéis las sábanas.

No me traten nunca de asquerosa, no me riñan ni me pongan en una situación incómoda y no penséis nunca que lo hago a propósito. Deseo que me den compresas y toallitas y que se abstengan de ponerme una sonda por razones puramente prácticas. No quiero pasearme con una bolsa de orina que sería objeto de curiosidad para mis nietos y un estorbo para mi.

Sería de mucha amabilidad por vuestra parte manifestar interés por mi familia, por las fotos expuestas en mi mesilla de noche o por mis nietos cuando me visiten, pero poco comprensivo preguntarme porqué mi hija no se cuida de mi, o porqué mi hijo y su familia no me ha acogido en su casa. Es posible que me encuentre demasiado discapacitada para que ellos me puedan cuidar o que no estén preparados para tal esfuerzo, pero sea cual sea el motivo, no deseo que se me planteen estas cuestiones.

Seré feliz si puedo, de tanto en tanto, salir de excursión para ver árboles en flor y las abejas, el mar en verano o simplemente instalarme en el jardín cuando el teimpo lo permita.

Si estoy un poco desquiciada y no lo comprendo todo, no me griten, se lo ruego. No conseguirán más que transtornarme más aún. Existe el peligro que pudiera volverme agresiva, pero si me tratan con afecto, todo irá mejor.

Mi universo quedará reducido cuando esté en geriatría, pero hacedme el favor de dejarme participar en vuestro mundo. Habladme de vuestra familia, de vuestros amigos, explicadme vuestras fiestas. Dejadme que os hable del tiempo y fingid que os interesa sinceramente cuando os repita aquello que ya os he dicho día tras día...

Pensad que si una enfermera joven se casa o da a luz un bebé, ver a la novia o al bebé será para mí un evento digno de ocupar mi pensamiento durante semanas.

Mis deseos vitales y mis necesidades os pueden parecer ilimitados y no obstante, no son más que exigencias banales y normales: quiero tener el calor de un hogar, quiero estar bien alimentada y que una persona amable se ocupe de mi.

Os he dado materia para pensar y me parece que no solamente tendría que pensar en mí, sinó también para mi.

Estoy segura, estimada esfermera y compañera, que ya aplicas todos estos principios que he comentado, pero lo debes transmitir a las enfermeras jóvenes, ya que en el 2010 quieo estar cuidada por profesionales amables y concienciados. Y, todos juntos, ¿no lo querríais así si tuvierais que estar mucho tiempo en un centro asistencial?"

Rosemary Mills
Abril de 1990

Dedicado a Mac Dubh y Azahara

2 Comentarios:

Mac Dubh dijo...

No siempre se hace todo eso... muchas veces la presión asistencial te obliga a soslayar algunos detalles... Si se puede se tiene en cuenta todo esto que mencionas, pero reconozco abiertamente que no siempre se cumple. Ni soy el mejor profesional, ni el más correcto.. pero si algo me define es que siempre intento hacer reír a mis pacientes y familiares. No se si eso ayuda...

Niniel dijo...

Ya sé que no siempre es así. También me he encontrado con más de un/a enfermero/a borde y maleducado con los pacientes/residentes.

No pongo en duda (ni mucho menos) que haces un buen trabajo y que tratas a la gente como corresponde. Es más, cónociéndote, me sería imposible pensar que no lo haces.

La moraleja de esta historia es que se trate a la gente como se desearia ser tratado/a.