"Hay personas que llenan huecos en tu vida que no sabías que existían"

miércoles, 30 de abril de 2008

El Bambú Japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.
Tambien es obvio que quien cultiva la tierra no se para impacientemente frente a la semilla sembrada, halandola con el riesgo de echarla a perder, gritandoles con todas sus fuerzas:

- ¡Crece, maldita seas!
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japones y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infertiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de solo seis semanas la planta bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó solo seis semanas en crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raices que le permitirían sostener el crecimiento que iba despues de siete años. Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
Quizá por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados a corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea dificil convencer al impaciente de que sólo llegan al exito aquellos que luchan de forma perseverante y coherente y saben esperar el momento adecuado. De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japones,
y aceptar que -en tanto no bajemos los brazos-, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, SÍ esta sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Si no consigues lo que anhelas, no desesperes, quizá sólo estes echando raices...
de la red

0 Comentarios: